TARDE SALUDABLE: INTELIGENCIA CEREBRO-DIGESTIVA

INTELIGENCIA CEREBRO-DIGESTIVA

El 25 de Septiembre tuve ocasión de compartir algunos conocimientos sobre la inteligencia cerebro-digestiva y cómo se relacionan nuestro Sistema Nervioso Central y el Sistema Nervioso Entérico (Dos cerebros relacionados).

Dejo unas pinceladas de lo que fue una tarde saludable en la sala Noble del Palau Abadal de Barcelona. Nuestros dos cerebros son como dos profesionales que hablan entre ellos, se pelean, emocionan o potencian el uno al otro dependiendo del día o tanto de la situación emocional o digestiva.

El cerebro superior influye sobre la digestión y viceversa. El cerebro le manda información al intestino a través de células nerviosas como el nervio vago, pero también a través de sustancias químicas que viajan por el torrente sanguíneo entre ellas hormonas y mediadores inmunológicos.

El intestino, a su vez, es capaz de conversar con el cerebro utilizando las mismas estrategias de comunicación

Sistema bidireccional que se comunica por el nervio vago (100 millones de neuronas los conectan), tiene unos directores de orquesta, éstas son bacterias intestinales o microbiota, facilitan integración del sistema inmune, metabolismo y las señales endocrinas al tiempo que optimizan la absorción de nutrientes provenientes de la alimentación que previenen infecciones por patógenos. En el colon sintetizan hormonas relacionadas con la saciedad, ansiedad y reequilibrio energético.

Una significativa cantidad de pacientes que acuden a consultas médicas y psicológicas por depresión, trastornos de ansiedad y pánico, se acompañan con diarrea, hinchazón, dolor abdominal, etc. Por otro lado cuando se pide a los pacientes que consultan por malestar gastrointestinal que completen un cuestionario para evaluar su salud mental, en ellos se encuentran más signos de ansiedad y depresión que la población en general.

Cuando tenemos una microbiota equilibrada (eubiosis), nuestro comportamiento, estado cognitivo y emocional son normales. Un umbral sensitivo al dolor normal, también niveles normales de células inflamatorias y mediadores químicos. Por el contrario si tenemos una microbiota alterada (disbiosis) existe estrés y enfermedad. Se observan alteraciones del comportamiento, del estado cognitivo y emocional, también niveles anormales de células inflamatorias y mediadores químicos.

Una gran cantidad (cientos de billones de bacterias) y otros microorganismos habitan nuestros intestinos realizando funciones clave para la salud y el bienestar.

A nivel cerebral se han identificado más de 100 neurotransmisores y a nivel digestivo más de 40, dos de ellos serotonina y dopamina en ambos cerebros. La serotonina se sintetiza en un 90 por ciento en el segundo cerebro y un 10 por ciento en el primer cerebro. La dopamina se sintetiza en un 50 por ciento en cada uno. Estos dos neurotransmisores son de vital importancia para funciones psico-emocionales y también digestivas.

 

Sugerí algunas pautas generales de nutrición para una microbiota saludable:

-Más mercado: comer alimentos naturales, no productos industrializados.

-Verdura: es la base de una alimentación saludable.

-Fruta: es una golosina de la naturaleza.

-Setas: son un alimento para la microbiota, el intestino y el Sistema Inmune. (una seta muy beneficiosa a nivel digestivo y cerebral es la Melena de León)

-Alimentos fermentados: aportan variedad a la microbiota.

-Grasas saludables: son imprescindibles para la alimentación humana.

-Proteínas: obtenidas de una fuente de calidad, permiten una barrera intestinal saludable.

-Cocinar: las técnicas culinarias ancestrales permiten aprovechar al máximo las cualidades nutricionales de los alimentos con antinutrientes como las legumbres y los cereales.

-Es importante recordar que la nutrición debería ser individual dependiendo de cada persona, sus problemas de salud teniendo en cuenta la genética y epigenética.

 

Para concluir se puede decir que:

-Hay evidencias científicas entre la conexión psique-digestivo, muchas molestias intestinales podrían explicarse por el incorrecto funcionamiento del cerebro intestinal o por interferencias del cerebro superior.

-En el cerebro intestinal pueden originarse la ansiedad, el miedo, la fobia, el control excesivo, la obsesión, el presentimiento y la intuición.

-Los científicos consideran que el cerebro abdominal también puede memorizar ciertas emociones, sufrir estrés y tener sus propias psiconeurosis.

-“El cerebro intestinal desempeña un papel importante en la felicidad y en las miserias humanas aunque poca gente sepa que lo tiene”, afirma Michael Gershon (padre de la Neurogastroenterología).

-Nuestro Nobel Ramón y Cajal lanzó un mensaje tan visionario como tranquilizador “nada parece más trascendental en bacteriología que el conocimiento de las bacterias infecciosas y nada más secundario que el de los microbios inofensivos; y no obstante, si estos desaparecen, bien pronto el planeta se sería inhabitable para el hombre” (1899).

 

Si tienes síntomas digestivos, ansiedad, estrés, depresión u otros problemas asociados. Contacta conmigo. Acompañarte en el proceso de salud por el que estés pasando es mi objetivo. Puedes contactar vía correo electrónico, teléfono, whatsapp.

 

“LA GRATITUD ES EL SENTIMIENTO QUE MÁS HUMILDAD CONCENTRA Y MÁS AMOR EXPANDE” GRACIAS!!!!!!!